Con respecto a la definición de habilidades sociales, Caballo (1991) señala lo extremadamente complicado que es definir una conducta socialmente habilidosa. Por consiguiente, existen diferencias culturales, individuales y contextuales que hacen imposible la definición absoluta y universal de habilidad social.
- Es decir, las habilidades en sí son algo propio del ser humano, pero el uso, las consecuencias sociales y la interpretación que se derive de este uso dependen de cada cultura.
- Es lógico pensar que aquellas personas que sean capaces de adaptarse rápidamente a las normas de comunicación y relación propias de cada cultura hagan un mejor uso de las habilidades sociales. Algunas de estas habilidades son llamadas "soft skills".
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El contexto en el que se mueva el sujeto también impide que se pueda establecer un criterio prefijado de lo que entendemos por habilidad social. El comportamiento esperable o socialmente aceptable está marcado por modas, tendencias y situaciones sociales muchas veces cambiantes.
Podemos encontrar diferentes autores que nos dan distintas explicaciónes:
- Además, como señala Caballo (1991) no existe un único uso correcto de las habilidades sociales, sino que distintos individuos, ejerciendo pautas comportamentales distintas, pueden conseguir sus objetivos siendo socialmente competentes.
- Muchos autores (Bellack, 1985, Kelly, 1955) han hecho especial énfasis en las consecuencias como un factor determinante de lo que puede considerarse como conducta socialmente competente. La idea es que puede entenderse como socialmente habilidosa toda aquella expresión de emociones e intereses (negativos y positivos) sin que se pierda el refuerzo social. Sin embargo, a menudo, podemos encontrarnos con conductas patógenas que son reforzadas socialmente. En todo caso, es conveniente, como señala Linehan (1993), tener en cuenta tres tipos de eficacia interpersonal: eficacia del sujeto para lograr los objetivos, eficacia para mantener una buena relación y eficacia para mantener el autorrespeto.
Intentando llegar a una definición lo más adecuada posible, Caballo define las habilidades sociales como aquel: “conjunto de conductas realizadas por un individuo en un contexto interpersonal que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras reduce la probabilidad de que aparezcan futuros problemas” (p.407).